El Santuario del Señor de Carácuaro resguarda una de las imágenes más veneradas y emblemáticas del estado de Michoacán y de todo el occidente mexicano. Su festividad anual representa un pilar fundamental para la identidad, la fe y la economía cultural de nuestro municipio.
Origen e Historia de la Imagen
La milagrosa imagen del Cristo Negro, elaborada con la técnica novohispana en pasta de caña de maíz por manos indígenas en el siglo XVI, llegó a Carácuaro como un regalo evangelizador traído por los frailes agustinos, convirtiéndose con los siglos en símbolo de consuelo y esperanza.
La Gran Festividad y Peregrinación
Durante la semana de Ceniza, Carácuaro se transforma en el epicentro de masivas peregrinaciones. Miles de devotos recorren a pie kilómetros por los caminos de la Tierra Caliente y la Sierra para rendir homenaje, cumplir mandas y renovar su fe ante la milagrosa imagen.
Legado Morelista y Valor Histórico
Este sagrado recinto custodia además la memoria de la Guerra de Independencia, habiendo tenido como cura párroco al Siervo de la Nación, Don José María Morelos y Pavón, quien sirvió en esta parroquia antes de emprender su gesta libertadora.